Dios salve a “CR7”
(octubre 2011)
¡Y que no dejan de “tocar las pelotas” con Cristiano Ronaldo! ¡Hay que joderse! Pero si lo que dice son “verdades como puños”... ¡como puños!
Ya lo sabía yo... ¡se lo dije! Estaba poniendo la mesa cuando le vi en el telediario y... “¡lo que has dicho, chaval!, ¡la que se va a liar!, ¡ya verás, ya!”, le dije.
Ya lo sabía yo... ¡se lo dije! Estaba poniendo la mesa cuando le vi en el telediario y... “¡lo que has dicho, chaval!, ¡la que se va a liar!, ¡ya verás, ya!”, le dije.
Y resulta que... ¡hasta la peluquera “echa pestes”!... ¡pero si lo más redondo que ha visto en su vida... ¡es una onza de chocolate!!Ahora bien, con todo el derecho a criticar, ¡éso sí! Y... ¿lo más escuchado esta semana?... “¿Pero cómo se atreve?” , “¿quién se ha creído que es?”. “Le dijo la sartén al cazo”, pienso yo.
Y todos tan ofendidos que... hasta me planteo por qué me reí yo. ¿Soy del “género tonto” y me río sin razón? No sé, no sé. Y... ¡me da qué pensar!... ¿Hay alguien más?
No puedo dudar de que sus familiares, entrenadores y amigos le aprecian y quieren, ¡alguno habrá!, digo yo, y de que... ¿cuántas veces le habrán consolado con la típica frase: “No hagas caso, todo es envidia”?, ¿cuántas? Y... ¿cuántas de ellas era cierto?... ¿ninguna?... ¡éso sí, que no me lo creo! Ya se sabe cómo “las gasta” el ser humano con el “mejor de la clase”... o “de lo que sea”, vamos.
Pero... ¡que sea él mismo quien lo “escupa”!... ¡Hasta ahí podíamos llegar!, ¡¿quién se ha creído que es?! Pues... ¡solo hay que documentarse un poco!
Es ese “Adonis” contemporáneo que deleita los ojos de las mujeres, hasta el punto de humedecer sus bragas, cuando, al pasear por la calle, se encuentran con su cuerpazo, solo adornado, por unos calzoncillos de “Armani”... ¡mátame, camión!
Ése, cuyo primer plano en la tele, provoca que todo novio o marido mire de reojo a su pareja en busca de deseo en sus ojos, que... ¿dónde están?... clavados en la pantalla, por supuesto. ¡Y eso duele!, ¡eh!... Duele tanto... que los hombres no perdonan que esa escultura griega viviente se quite la camiseta en pleno partido, por mucha celebración que sea: “¡Ala!, una tarjeta solo porque el niño quería exhibirse”, reniegan hasta sus hinchas. ¿Y sus mujeres?... por ver en directo semejante “tableta”... ¡”Un pimiento” les importaría que le expulsaran cada partido por doble amonestación! Y es que, un cuerpo tan bien trabajado en un futbolista... ¡por Dios!, ¿cuándo se ha visto éso?… ¡si debería estar prohibido!... ¡pobres machitos españoles!. Y él, mientras tanto, follándose a la rusa del “intimmisimi”... ¡Menuda “jaca”!
Y en el terreno de juego, ¿qué?... ¿Quién es cuando está sobre el césped?, ¡eh!, ¿quién es? Pues está muy claro, ¡cojones!
Es esa inversión que, por muchos millones que cueste, saldrá rentable. Ésa, que ni “San “Mou”” puede sentar. El sometido a una autoexigencia, muy por encima de lo que cualquiera de nosotros pudiera imaginar (ni nos esforcemos, vaya).
Es esa inversión que, por muchos millones que cueste, saldrá rentable. Ésa, que ni “San “Mou”” puede sentar. El sometido a una autoexigencia, muy por encima de lo que cualquiera de nosotros pudiera imaginar (ni nos esforcemos, vaya).
El titán que jala como el “correcaminos”, salta y cabecea como el mejor Santillana y que... ¿cómo tira las faltas?, ¿eh?, ¿cómo las tira, el muy pistolero? Solo verle preparado ante el balón y... las telarañas de la escuadra... ¡rezan hasta en latín!, los que forman barrera... ¡se cagan “patas abajo”!, como las abubillas, ¡sí señor!, ¡sí! ¿Y el portero?... “¡mama mía!, ¡quién fuera delantero!”, porque... semejante “trallazo”, imposible de bloquear... ¡a saber qué tipo de efecto traerá!
Es el que, con sus cambios de ritmo, “bicicletas”, regates y taconazos, “rompe cinturas” y colabora para que el fútbol, algún día, llegue a considerarse Arte. Sí, sí, he dicho Arte... ¡pues no lo son los toros!
Es ese guerrero que, si el balón está en sus pies y le agarran por detrás... ¡Dios sabe lo que puede pasar! Lo que sea, para que el juego no pare, y más, si se ve solo ante el portero. Y es que, venía de Inglaterra, “la cuna” del fútbol, donde todavía impera la máxima de... “¡el espectáculo debe continuar!”. Y, de repente, juega en un país en el que el equipo de fútbol reinante, está lleno de “expertos-nenazas-quejiconas” capaces de agrandar, hasta extremos realmente teatreros, el más mínimo lance del juego... ¡el equipo del “tiqui-taca”!... ¡manda huevos!... ¡el de la estrategia anti-fútbol!, diría yo.
Pero, a lo que íbamos, que con él no hay equívocos. Es ése que, por chulo (a lo que ni Hugo Sánchez le gana... ¡a ver quién puede!), tiene que soportar que los árbitros, hasta en Europa (realmente vergonzoso), hallan abierto la “veda Ronaldo” y recibir numerosas y duras patadas mientras ellos se hacen los ciegos. Y que, ni derecho a quejarse tiene porque... ¡merecido se lo tiene!
Si el “pulga-Messi” recibiera “esos hachazos”... ¿cuántas veces estaría lesionado? Pero no, a él no, a él... “entre algodones”. El Barça no puede quedarse sin su estrella, pero, ¿el Real Madrid?... ¡que se joda si le pasa!, por ser el “club del talonario”. Y qué pasa con aquéllo de “a Dios lo que es de Dios... y al César lo que es del César”.
Y a la preguntita “¿Por qué crees tú que te pitan?”: si estuviera entre sus filas, “otro gallo “pitaría””. Y a la periodista... “que si tiene una de deportes”, ¡que no paran de “joder la parva”! Y al “populacho”... “el que se pica, ajos come”, y que no sería envidia, si la envidia no existiera, pero por algo está considerada uno de los 7 pecados capitales... ¡se dice pronto!
Y por último, aclarar, que no respondió el Oráculo. Lo hizo Cristiano Ronaldo, “CR7” para lo que realmente importa. Y lo demás... ¡mera supervivencia! Todo gladiador, necesita su coraza.
¡Ojalá!, a Cristiano le proteja muchos años, porque de lo contrario, tal y como está el “patio futbolero”, y no futbolero... “Dios salve a "CR7”.
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